Toledo, ciudad declarada
Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO y entre cuyas murallas la historia ha ido jalonando su recorrido con ejemplos de convivencia de las distintas culturas que la conquistaron y fueron conquistadas. Toledo crece en poder e influencia llegando a convertirse en la capital cultural de Occidente, favorecida por el establecimiento de la Sede Primada de España, su situación geográfica privilegiada para impulsar los objetivos de la Reconquista, la creación de la Escuela de Traductores por Alfonso X el Sabio y la estabilidad del reino.
En 1492, con los reyes Católicos, se produce la expulsión de los judíos sefarditas que abandonarán y cerrarán sus casas llevándose la llave y guardándola por siempre junto al recuerdo imborrable de su ciudad. Con el emperador Carlos I y con su hijo Felipe II, es la capital del imperio, hasta que las necesidades burocráticas la hacen insuficiente y en 1561 la corte se traslada abandonando Toledo.
El progresivo declive de la ciudad, lejos de sumirla en el olvido la revitaliza en el tiempo a través de su monumentalidad e historia, hoy es la capital de la Región castellano-manchega, sede de las principales instituciones regionales y un referente de peregrinación turística, siendo reconocida como ciudad de convivencia de las Tres Culturas.
La romana Toletum, se hace visigoda, en el siglo V, con la entrada en la ciudad de Eurico. Posteriormente con Recaredo se convierte en sede de la corte.
La comunidad judía, numerosa ya en la época romana, convive con el cristianismo que va creciendo en importancia y se oficializa como religión dominante en el III Concilio de Toledo.
A principios del siglo VIII, después de siglo y medio de gobernar desde Toledo, termina la monarquía visigoda por los constantes enfrentamientos con la nobleza.
La historia continúa con tres siglos de convivencia, gracias a la tolerancia musulmana, entre árabes, bereberes, muladíes, judíos y mozárabes que hacen de Toledo una ciudad próspera y culta. En 1085, entra en la ciudad Alfonso VI, con quien Toledo inicia una época de esplendor, gracias a la generosa capitulación que otorga.
Ayuntamiento de Toledo